En solo cuatro años, Ariel Vallejo, dueño de Sur Finanzas y vinculado al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Fabián “Chiqui” Tapia, pasó de tener un negocio en el sur de Buenos Aires a ser un exitoso empresario. Su éxito se trasladó a su patrimonio: autos y bienes de lujo, como relojes, viajes; entre otros. Ahora que está en la mira de la Justicia disolvió sus compañías en Miami.
Según los registros corporativos públicos del estado de Florida, la primera empresa que Vallejo inscribió en Miami fue el 10 de octubre, cuando registró a su nombre y de un estudio de contadores públicos y asesores fiscales, denominado L & J Accounting Inc, la empresa Sur Finanzas Company Florida LLC.
Tan solo 11 días después, el 21 de octubre, Vallejo registró Sur Finanzas Real Estate LLC. Dos días más tarde creó Sur Car Miami Beach LLC. Y un día después, el 24 de octubre, inscribió tres empresas más: Sur Inversiones Miami LLC, Sur Store Beach LLC y Sur Grill Miami LLC.
Vallejo utilizó como dirección principal, postal y del agente registrado la misma dirección para todas las empresas: 4417 13th St, PMB 112, Saint Cloud, FL 34769. Allí funciona un local de UPS (United Parcel Service, por sus siglas en inglés), que se encentra en el centro del estado de Florida; más precisamente a media hora en auto, al sur de Orlando. La multinacional estadounidense es reconocida por ser una de las líderes en logística global.
En este lugar, Vallejo tiene un PMB, sigla correspondiente a Private Mailbox (Correo Privado, en castellano) y el número 112 es el identificativo de este.
Todas las empresas se registraron a través de L & J Accounting Inc, ubicado en 13499 Biscayne Blvd, Suite M4, North Miami, FL 33181. Inicialmente, todas las compañías de Vallejo tenían como dirección principal la misma que el estudio, con la única diferencia que, en lugar de ser la Suite M4, anotaron la Suite M7. En esta dirección, y en estas suites, están inscriptas cientos de sociedades.
Es muy llamativo que, a menos de dos meses de registrar las seis empresas, más precisamente el 2 de diciembre, Vallejo haya solicitado la disolución de todas las compañías. De hecho, actualmente, la mayoría de ellas figuran como inactivas. Es más, el dueño de Sur Finanzas había creado una cuenta de Instagram para una de sus empresas (@surfinanzasbeach) que cerró en los últimos días.
Sin embargo, abrir empresas no era el único motivo por el que Vallejo viajó a Miami. Un video circuló en redes sociales, en el que se lo ve al dueño de Sur Finanzas comprando un reloj de lujo, un Rolex Daytona 126500LN y encargando otro para un próximo viaje. La pieza que señó es un Rolex Cosmograph Daytona 126519LN que, dependiendo el año de fabricación y si es nuevo o usado, su precio oscila entre 50 mil y 105 mil dólares, de acuerdo con los valores de referencia de la web especializada Chrono24.
Con base en el video y mediante técnicas de inteligencia de fuentes abiertas, búsqueda inversa de imágenes, herramientas de reconocimiento facial, entre otras, Clarín buscó geolocalizar la ubicación. Se trata del primer local, de un total de 7, que abrió Ariel's Jewelry y que está ubicado en el 13220 SW, 8th St, en Miami.
De acuerdo con lo que describe el dueño de la joyería e influencer en sus posteos, Ariel, solo atiende en su oficina a los clientes privados, aquellos que son asiduos compradores y que invierten dinero. Tal fue el caso de Vallejo. Por lo que habría que suponer que ya compró en varias oportunidades.
Los relojes de lujo se convirtieron en caballos de troya de la economía ilícita global. Una pieza de estas puede valer lo mismo, o mucho más, que un departamento o una casa. Además, varias de las marcas más importantes producen artículos que se revalorizan con el tiempo (por ejemplo, porque se convierten en objetos de colección).
El promedio de un reloj de lujo de alta relojería (platino, ediciones limitadas, con piezas complicadas, etc.) comienza en los 100 mil dólares y pueden llegar a valer varios millones de dólares.
Mover la misma cantidad en efectivo representa un riesgo logístico enorme. Un millón de dólares en billetes de 100 pesa un poco más de 10 kilogramos y ocupa el espacio de una mochila completa. Un reloj puede ser llevado en la muñeca y valer varios millones. Los relojes son pequeños, discretos y portátiles; cualidades muy importantes para quienes quieren mover grandes cantidades de dinero sin dejar huella.
El mercado gris de la relojería de lujo es inmenso, opaco y, prácticamente, sin regulación. Las casas de subastas, joyerías independientes y vendedores privados permiten convertir relojes en efectivo, sin preguntas y controles. Además, como estas piezas de lujo son considerados como artículos personales, no necesitan ser declarados al cruzar una frontera; especialmente si forman parte del atuendo del portador. También se suelen transportar en estuches, que entra cómodamente en una valija de mano. En uno estándar caben 10, suele pesar menos de 2 kilogramos, y se pueden transportar varios millones de dólares.
Desde hace una década, el fenómeno de los relojes de lujo como herramienta para mover dinero ilícito viene creciendo y alcanzó un nivel alarmante. Un caso muy resonante fue una operación conjunta entre la DEA y autoridades europeas, que reveló que el grupo terrorista Hezbollah utilizó este método para mover millones de dólares. Miembros de la organización compraban relojes en tiendas europeas y los trasladaban al Líbano, donde los transformaban en efectivo, con el objetivo de financiar sus actividades armadas.
El patrimonio del financista cercano al "Chiqui” Tapia, creció exponencialmente con la apertura de Sur Finanzas y su expansión en el fútbol. Sus empresas y socios quedaron en la mira de la Justicia, tras una denuncia por presunto lavado de dinero. El reloj no detiene su marcha y, mientras tanto, Vallejo y Tapia permanecen en silencio.