Luego que el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, dijera que la reforma laboral "es para todos" los trabajadores, el secretario de Trabajo de la Nación, Julio Cordero, lo contradijo al afirmar que no tendrá efecto retroactivo: "Va hacia adelante y no toca ningún derecho".
Consultado acerca de si la reforma laboral aplicará a todos los trabajadores, respondió: "Lo primero que hay que entender es que la reforma es extremadamente positiva para todos. Esta es una reforma que va hacia adelante, no es una reforma que toca ningún derecho: ni para los que están ni para los nuevos".
"Las indemnizaciones continúan, esto es algo que es muy importante de aclarar, porque se ha dicho que se han rebajado indemnizaciones y no es así", argumentó el funcionario nacional, quien planteó que, en caso de que se apruebe el proyecto enviado por el Gobierno, habrá "algunos aspectos que son exactamente iguales".
En declaraciones a radio Rivadavia, Cordero precisó: "Se trata por ejemplo de algunos estatutos derogados o ese tipo de cosas, queda claro que para los que están ya los tienen incorporados a sus derechos y por lo tanto están y aplica ese derecho que ellos tienen en el estatuto que tengan".
"Hay algunos aspectos que son exactamente iguales. Simplemente ordenan y aplican para todos. Sí hay algunos incentivos muy interesantes para las personas que no tienen empleo formal en este momento. Por ejemplo, quienes no tienen empleo van a poder ser contratados con un diferencial que permite una rebaja de cargas que resulta sustancial. Al mismo tiempo, hay rebaja de cargas para los que ya están trabajando. Los derechos se conservan para los anteriores y los nuevos y hay incentivos para la generación de empleos", indicó.
La explicación de Cordero llegó tras el revuelo que se generó cuando Sturzenegger afirmó que la reforma "aplica a cualquier relación laboral" y no solo a las futuras contrataciones. En ese marco, el triunviro de la CGT y titular del Sindicato del Vidrio, Cristian Jerónimo, salió al cruce: "
Con el objetivo de llevar tranquilidad, Cordero destacó que el objetivo principal de la reforma laboral es "motorizar la actividad" y sostuvo que "generar un sistema de confianza es esencial para este esquema de desarrollo".
"Cuando se pierde la confianza, cuando uno logra un sistema como el que tenemos hoy que es un sistema de desconfianza, lo que sucede es que uno no contrata al otro porque el riesgo de contratar es infinitamente mayor a los beneficios que uno puede tener. Para que exista un trabajo autónomo, un trabajo en relación de dependencia, tiene que haber alguien que quiera contratarte. Esto no es una imposición. Así funciona la libertad del ser humano", subrayó.
Según Cordero, "muchos gremios están muy entusiasmados" con el proyecto enviado por el gobierno de Javier Milei, a pesar de la movilización anunciada por la CGT. "Hay un sindicalismo que toma conciencia y se da cuenta de que de la Argentina necesita generar empleo de calidad, empleo genuino, que las personas en Argentina tienen un enorme valor y que el trabajo tiene una dignidad que trasciende cualquier otra característica", agregó.
"El vínculo que tenemos con la CGT es de diálogo permanente. Se establecen negociaciones por actividad, hay reuniones todos los días. Hay una actividad muy rica. Por lo tanto, el vínculo va a ser siempre razonable, de diálogo. Lo que es importante comprender es que cada uno de los actores sociales tiene que pensar lo que la sociedad misma les está pidiendo. La sociedad está pidiendo que hagamos algo y nosotros tenemos la obligación de hacer algo, no podemos quedarnos quietos. Uno no puede estar cómodo cuando los demás están incómodos", insistió.
El secretario de Trabajo reconoció que existe una parte del sindicalismo que "hace algún cuestionamiento", pero recordó que durante la elaboración del proyecto de ley hubo "un proceso de diálogo enorme".
"El Estado tiene la obligación y la necesidad de hacer, porque uno es un servidor público. Por lo tanto, cuando hay algo que funciona mal está en la obligación moral modificar las cosas que haya que modificar o que uno piensa que se tienen que modificar para que eso mejore", argumentó el funcionario, quien destacó que "la sociedad necesita y acompaña la reforma".
Respecto de la denominada industria del juicio, precisó: "Esa expresión entiendo que está referenciada a esta conflictividad enorme que se sucede y que por lo tanto todo se lleva a tribunales y termina haciendo que las cosas sean muchos más costosas, con gastos indirectos".
"Esta reforma apunta a clarificar determinados conceptos, sin quitar ningún tipo de derechos, que hace que la relación sea más sana, más criteriosa y permite que se desarrolle mejor", concluyó el funcionario de Milei.