La Superintendencia de la Cámara de Casación se reunió este martes con los jueces del Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7) que tienen a cargo el debate del caso Cuadernos donde la principal acusada es Cristina Kirchner. La finalidad del encuentro fue la de llegar a un consenso con los magistrados para imprimir mayor celeridad al juicio, que podría extenderse por años, tal como está planteado hoy. Este miércoles se tomará una decisión, porque el TOF dijo que iba a "formular por escrito las necesidades actuales para el debate".
Los jueces Enrique Méndez Signori y Fernando Canero -Germán Castelli no estuvo- fueron recibidos por el máximo tribunal penal al mediodía, encabezado por su presidente, el juez Daniel Petrone, el vicepresidente -Diego Barroetaveña-, los presidentes de las Salas, Mariano Borinsky, Carlos Mahiques y la jueza, Ángela Ledesma.
Durante la reunión que duró poco más de cuarenta minutos, se buscó llegar a un acuerdo con los camaristas para ver si el debate oral y público sigue con la modalidad virtual, tal como determinaron en diciembre de 2024. Este aspecto fue el punto más álgido de debate a lo largo de estas dos semanas que lleva el juicio: el mayor expediente en materia de corrupción en Comodoro Py. Un total de 86 imputados comparecen por medio de la aplicación Zoom ante el TOF 7.
Pese al encuentro, será este miércoles que la Cámara de Casación firmarán una resolución determinando qué herramientas se brindarán al Tribunal y cómo las mismas pueden modificar, o no, la actual dinámica del juicio.
Se informó oficialmente que el encuentro tuvo como finalidad "abordar las herramientas necesarias que se pueden adoptar desde la Cámara, para coadyuvar con la mayor eficacia, eficiencia, celeridad inmediación de las audiencias de la causa conocida como Cuadernos".
Los integrantes del TOF 7 manifestaron los problemas que afrontan desde cuestiones vinculadas a la infraestructura, tecnología, recursos, y ante la Casación se comprometieron a "realizar los pedidos relativos a exclusión de sorteos, reasignación de causas de la justicia ordinaria, espacio físico y personal".
En ese momento, el presidente del máximo tribunal penal, Daniel Petrone, informó que a partir del día 10 de diciembre de este año, estará disponible la Sala AMIA de Comodoro Py, y que sin perjuicio de la fecha en la actualidad, "también se encuentra a disposición la sala "SUM".
Ante ese planteo, el Tribunal de Superintendencia dictará una resolución en consecuencia para que el TOF 7 disponga de dichos espacios físico para que el debate oral y público pase a ser presencial.
Será mañana cuando se resuelva la situación respecto a cómo va a seguir desarrollándose el juicio. El Tribunal de Superintendencia cumple un rol administrativo, están quienes consideran que no pueden determinar cómo el TOF 7 lleva adelante el juicio, sino más bien, establecer sugerencias para mejorar los plazos del debate.
La resolución de mañana responderá, entre otros aspectos, a los pedidos de infraestructura y recursos que volcará en un planteo formal los integrantes del Tribunal del juicio de Cuadernos.
Dentro de la Casación no se descartó sugerir que se prolonguen las audiencias que por el momento, vienen siendo de cuatro horas promedio. Asimismo, se ponderó la posibilidad de trabajar los días inhábiles, lo que no refiere exclusivamente a la feria judicial, sino aquellos días y horarios fuera del calendario habitual de trabajo.
Durante el encuentro el TOF 7 admitió que fijar una sola audiencia por semana no había sido la decisión más acertada, según pudo reconstruir Clarín de fuentes judiciales. Fue en función de la evaluación de esa medida que el jueves pasado se informó que desde el 25 de noviembre se realizarán dos audiencias semanales.
Los aspectos cuestionados
La discusión inicial se concentró en con la modalidad virtual se pierde la inmediatez, que es uno de los principios básicos del desarrollo de un juicio oral y público, al optar como metodología la virtualidad.
Por otro lado, el debate público apuntó contra el calendario del TOF 7 que hasta marzo del 2026 fijó una audiencia semanal para el juicio en el que Cristina Kirchner está acusada de haber sido jefa de una asociación ilícita que entre los años 2003 y 2015 se dedicó a la recaudación de fondos ilegales, es decir: sobornos.
En el banquillo de los acusados también están sentados 60 empresarios de los más diversos rubros. Ese es, justamente, uno de los aspectos que le da relevancia a este juicio. Muchos de ellos admitieron bajo la figura del imputado colaborador, haber pagado las coimas que ex funcionarios del Ministerio de Planificación Federal, recaudaban.
Pero además, se aceptaron 630 testigos que irán declarando a lo largo del juicio.
La fiscal general Fabiana León, que interviene en el juicio, escribió en un informe publicado previo al inicio del debate, que la causa es "la investigación de hechos de corrupción más extensa que se ha realizado en la historia judicial argentina y solo comparable a unas pocas a nivel mundial”.
En función de su relevancia y considerando que el juicio es la instancia pública para la ciudadanía en su conjunto y como tal, se constituye en un mensaje del Poder Judicial hacia la sociedad, el Ministerio Público Fiscal, pidió al TOF 7 que el debate se realice de forma presencial.
Además, la fiscal León en reiteradas ocasiones manifestó la necesidad de otorgar continuidad y concentración al juicio, es decir más audiencias semanales, jornadas más extensas.
Sin embargo, el Tribunal optó por un sistema híbrido donde estas primeras cinco audiencias de lectura del requerimiento de elevación a juicio, esto es, un detalle de la maniobra investigada y el rol que desempeñaron todos los acusados, serán virtualess.
Ante este panorama y bajo la premisa de que el juicio que expondrá de cara a la ciudadanía, lo que se denominó como "la mayor maniobra de corrupción de los últimos veinte años", debe desarrollarse con mayor celeridad, la Cámara de Casación que tiene superintendencia sobre los Tribunales de juicio, convocó a una reunión para discutir la modalidad adoptada.
Previo a ello, el jueves pasado el TOF 7 informó que desde la semana próxima, sumará una audiencia más: el juicio será los martes y jueves. Un punto que se analizará con la Casación es la posibilidad de que las jornadas sean más extensas. Hasta ahora son audiencias de cuatro horas.
Junto con esa medida, el Tribunal resolvió que las indagatorias de los imputados serán de manera presencial y el resto de las partes podrán seguir la audiencia de forma online.
El máximo tribunal penal, busca que el juicio adquiera mayor celeridad atentos a la cantidad de personas imputadas, los testigos aceptados y la extensión de la causa: más de 220 cuerpos como resultado de las más de 300 medidas de prueba impulsadas durante la pesquisa a cargo del fiscal Carlos Stornelli y el fallecido juez, Claudio Bonadio.