Este jueves, a propósito de una actividad en Vaca Muerta, Manuel Adorni sumó su con Karina Milei desde que estallaron los y las . Mostrarse junto a él, y hacerlo público, es la manera más contundente que encontró la secretaria de la Presidencia para sostener a su funcionario.
A esta altura de los acontecimientos, y mientras avanzan las causas judiciales por presunta corrupción y crecen las críticas internas y externas a Adorni, cabe preguntarse: esas fotos que Karina suma con el jefe de Gabinete, ¿suman?
Conviene dividir el análisis en dos. Hacia adentro del Gobierno, y también para el círculo rojo (opositores, empresarios, medios), el mensaje es claro: como nunca hicieron con ningún otro dirigente libertario.
El espejo de Espert
El caso Espert es un buen espejo. Cuando se supo sobre sus nexos con un empresario vinculado con el narco, el ex diputado fue respaldado por el Presidente, que incluso lo recibió en Olivos para interiorizarse sobre el caso. Enseguida, un par de revelaciones incómodas .
Con el jefe de Gabinete, Milei tuvo un accionar similar, también con cumbre en la Quinta Presidencial. Pero en este caso, las noticias que aportan la Justicia y los periodistas sobre los grises del patrimonio del vocero no derivaron en su salida. Ante cada novedad, otra foto.
El propio Milei (Javier) puso cuerpo y palabras para bancar a Adorni, como para disipar especulaciones. En la interna, ni hace falta: todos entendieron en el Gobierno la impermeabilidad del funcionario. Las fugas, igual, se notan: y públicas de algunos ex, o del .
Hacia afuera, el tema cambia. Lo reflejan claramente las . Los números en general del Gobierno vienen hacia abajo desde el pico que tocó a fin de año, y lo de Adorni, en particular, se aceleró aún más. Hoy, en varios sondeos, el jefe de Gabinete termina último con su imagen.
El cambio es sensible: después de haber ganado la elección local porteña, allá en el lejano mayo de 2025, el vocero se había convertido en una de las pocas figuras del oficialismo que le hacía algo de sombra al Presidente y a Patricia Bullrich en este tipo de estudios.
Ahora, Adorni pelea por no descender. Y su es, curiosamente, Karina Milei. Como ocurrió con muchos políticos a lo largo de la historia, la hermanísima no puede cosechar afuera todo lo que siembra adentro.
Lo resume un encuestador que evalúa mensualmente la coyuntura política: "Las fotos con Karina, para la gente, no es que no suman. Directamente restan".
El riesgo de ocultarlo
Tampoco está claro que ocultar al funcionario ayude. Cuando la secretaria apareció en la Rosada, a propósito de su cumpleaños, y la prensa notó la ausencia de Adorni, la especulación inmediata fue que "le soltó la mano".
Otro ejemplo de incomodidad: cuando Karina Milei fue al Congreso a celebrar que se aprobaba la Ley de Glaciares y eligió a Diego Santilli como partenaire, se la dejó picando a la tribuna: la oposición empezó a cantarle/preguntarle .
En la disputa, el Gobierno convive con otro actor de peso. La Justicia. O más bien el juez Ariel Lijo, que lleva las principales causas de Adorni y avanza a paso de vencedores.