CROMA

Milei ya no tiene la “buena estrella” que tuvo en medios internacionales y le llueven críticas en las redes en EEUU por su show de rock

Milei ya no tiene la “buena estrella” que tuvo en medios internacionales y le llueven críticas en las redes en EEUU por su show de rock

La presentación de un libro con concierto de rock incluido como relanzamiento de la campaña electoral el lunes está resultando un verdadero boomerang para Javier Milei a nivel internacional.

El Presidente enfrenta una catarata de criticas de parte de influencers globales a políticos en redes sociales y medios de comunicación internacionales, que incluso acogieron su irrupción en el poder en 2023 con expectativas por las reformas que prometía para la Argentina.

“A esto es a lo que Donald Trump quiere darle 20 mil millones de dólares de nuestro dinero mientras destripa la asistencia sanitaria de los estadounidenses en su país”, escribió la senadora demócrata Elizabeth Warren entre las legisladoras que firmó una carta a la Casa Blanca para impedir el rescate financiero que Trump y el secretario del Tesoro, Scott Bessent prometieron darle a Milei. Esa promesa es la que despertó un interés crítico en Milei, de los sojeros estadounidenses pero también de varios referentes del partido republicano.

Los videos Milei cantando canciones de Sandro, Charly García o canciones festivas judías y sacudiéndose con la diputada de Lilia Lemoine en el Arena Movistar están dando vueltas por el mundo. El famoso escritor Don Winslow, cuyas novelas son best sellers, fue durísimo. “Donald Trump le dio 20 mil millones de dólares a este idiota”.

El emprendedor e influencer Mike Nellys escribió: Trump le dio a este tipo mil millones de dólares de los fondos de los contribuyentes estadounidenses y él los está desperdiciando en un concierto de rock para promocionar su libro. Estados Unidos primero, mi culo”. Otros se preguntan si la audiencia de Trump con Milei para la Casa Blanca sigue vigente después del concierto viralizado en el “Momentos locos en Latinoamérica”.

“Bessent: El Tesoro de EE.UU. quiere apoyar las fuertes políticas de Argentina... El mensaje parece un poco erróneo. Los países con políticas sólidas no suelen necesitar un segundo rescate en un año. Argentina ya despilfarró 14 000 millones de dólares del FMI.” escribió Brad Setser, economista y ex consejero en distintos gobiernos estadounidenses. A Milei lo comparan con el expresidente de Ecuador Abdala Bucaram, al que le gustaba bailar en los escenarios.

El Presidente parece haber perdido la "buena estrella" y simpatía de medios anglosajones, que en alguna medida se interesaron en él positivamente. Desde The Financial Times, Bloomberg, The Wall Street Journal, The Economist, Reuters y exhiben títulos sobre los problemas económicos o el narcotráfico cuando semanas hablaban de Karina Milei y los primos Menem salpicados por una denuncia de presuntas coimas. Los que que ya eran críticos y lo tildaban de extrema derecha como The New York Times o The Guardian acentuaron sus observaciones: “El salvavidas de Trump no impedirá que el presidente argentino repita viejos errores: Javier Milei ha desperdiciado reservas de divisas intentando sostener el peso”. “Argentina quema dólares y los operadores ven menos de mil millones de dólares en el Tesoro”. “Los argentinos pierden la paciencia con la economía de Milei”. “Candidato de Milei se retira de la contienda por los vínculos con narcotraficante”. "Es hora de que Milei deje de pasar la pelota Una línea de swap de 20 mil millones de dólares de EE. UU. no curará los problemas del peso argentino."

Hubo más. “Quemando la casa: Milei se hace pasar por estrella de rock mientras la economía argentina se desploma”, refería otro referenciándose en una canción de Talking Heads. “Bajo asedio: el presidente argentino deja caer su motosierra”, señalaba otro. “El autoproclamado ´primer presidente anarcocapitalista de la historia mundial´ se enfrenta a crecientes problemas”. “El presidente respaldado por Trump ofrece un concierto en medio de la crisis económica”. "Una misteriosa primera hermana cautiva a la nación tras filtración de audio"

Los medios que ahora critican fuertemente a Milei observaron con magnetismo al encendido economista y panelista de televisión, que prometía acabar con el Estado, con el Banco Central de la Argentina, y dolarizar la economía. Se autopercibía como “El León”, un “anarco capitalista” que jugaba a ser “emperador” y jugaba con su look de pelo enmarañado y camperas de cuerpo como el rokero que quiere seguir exhibiendo. Así ganó las presidenciales. Hacia 2024, Milei había bajado los altos índices de inflación, y de pobreza, redujo el déficit, y su motosierra impactaba en un duro ajuste del Estado.

The Economist hablaba de "milagro". y Milei venía en el líder que arrasó contra el "populismo de izquierda" del peronismo kirchnerista, que ahora es, a la inversa, el que le está asestando fuertes derrotas en el Congreso y la provincia de Buenos Aires.

“Yo estaba en Europa en el momento que ganó y su fama era absolutamente universal, pero muy ligada a las características del personaje. ¿A qué me refiero? A una cuestión más estética, más cultural que estrictamente política. Entonces, obviamente este año hasta este recital del lunes, entregado a Pareja, al clan Menem, y a la hermana, se empezó a dar una monotonía de un armado súper runfla. Obviamente se hace más de cabotaje y baja el interés, porque su interés nunca fue tanto político, sino también estético y en sus locuras” ", empieza diciendo Pablo Touzón, politólogo y director de la consultora Escenarios.

“Como moda comunicacional, creo que como Reagan lo fue en los ochenta, como Berlusconi lo fue en los noventa, como Obama lo fue en el siglo veintiuno, creo que Milei, desde su candidatura hasta entrado este año, era la brújula de gran parte de los líderes mundiales, y te digo, a izquierda y a derecha”, empieza definiendo el fenómeno Gonzalo Sarasqueta, director del máster de comunicación política y empresarial de la Universidad Camilo José Cela, de España.

Sarasqueta describe a Milei como dueño de un “glosario incendiario, impredecible, hiperbólico, anti sistémico, combinado con la estética punki presidencial con la campera de cuero negra, la melena anárquica, el tono bronco, bueno, yo que todo eso que asegura, digamos, un éxtasis algorítmico, lo convirtió en una moda comunicacional”.

Sarasqueta dice que Milei “cosió dos términos históricamente divorciados, que son derecha y rebeldía, demostró que lo ultraconservador también puede ser cool.” Pero ahora se pregunta ¿qué pasó con todo eso? Y se contesta: “pasó el poder, ¿no? La experiencia de poder de Milei contrastó toda esa estética, esa gramática rebelde con las coimas, con los dirigentes castizos como Menem, como Scioli y Pareja, y puedo seguir...."

El académico resalta también el "histórico vínculo de nuestro país con el FMI, “que a los argentinos le remiten al pasado”. Y concluye: “si uno ve la experiencia en el poder, desde los hechos y de lo comunicacional, más que irreverencia al argentino, eso le suena status a sistema, a remake, que eso ya lo vivió”. Sarasqueta parafrasea a la analista de medios Adriana Amado respecto de que “la experiencia es más fuerte que el mensaje, y la experiencia en el poder de Milei contradijo todo el dispositivo comunicacional que que a Milei lo había convertido en un en un líder viral.”