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“No son capaces de ir a San José” y “Es claro quién debe conducir”: los dardos de Máximo Kirchner contra Kicillof a un año de la detención de Cristina Kirchner

“No son capaces de ir a San José” y “Es claro quién debe conducir”: los dardos de Máximo Kirchner contra Kicillof a un año de la detención de Cristina Kirchner

Tres días después de haberse cumplido un año de la detención de Cristina Kirchner por la condena en la causa Vialidad, la agrupación La Cámpora que lidera su hijo Máximo realizó un banderazo en el Parque Lezama para insistir en el reclamo de su liberación. "Por Argentina, por Cristina", era el lema de la convocatoria que realizó la agrupación que representa al kirchnerismo más duro.

"Hablan de hacer la unidad, y ni siquiera son capaces de ir a verla a San José", dijo Máximo Kirchner, orador central del acto, que lanzó dardos en plena interna del peronismo -con las elecciones 2027 en el horizonte- y, sin nombrarlo, le pasó factura al gobernador bonaerense, Axel Kicillof.

Tras el acto, un grupo de militantes caminó con rumbo a la casa de la expresidenta. En el lugar, detrás de vallas, recibieron el saludo de CFK, que salió al balcón con una camisa celeste con detalles blancos, en sintonía con el Día de la Bandera.

Desde minutos antes de las 14, decenas de micros llegaron con militantes desde el Gran Buenos Aires, todos con banderas argentinas, que se sumaban en las barrancas de la avenida Brasil a otros manifestantes cristinistas en el parque ubicado en el barrio de San Telmo.

A diferencia de otros actos, la movilización no se centró en principio en el departamento de San José 1111 donde la expresidenta cumple la condena a seis años de prisión. Días atrás, el juez de ejecución penal Rodrigo Giménes Uriburu le hizo saber de manera formal a Cristina que debe cumplir de manera estricta las reglas de su detención y si se repetían manifestaciones públicas frente a su casa podría declinar el beneficio del arresto domiciliario.

Sin embargo, después del discurso de Máximo Kirchner los militantes emprendieron la caminata rumbo al departamento en el que vive ella.

En Parque Lezama, el lugar central del escenario lo ocupó Máximo Kirchner, que fue anunciado especialmente por el locutor. Detrás de él dispusieron dos tribunas en la que se ubicaron exponentes del kirchnerismo y del peronismo. Entre otros, estuvieron Guillermo Moreno, Juan Grabois, Mayra Mendoza, Jorge Capitanich y Wado de Pedro. También Florencia Carignano, Eduardo Valdés, Leopoldo Moreau, Gastón Granados, Amado Boudou, Facundo Tignanelli, Federico Otermin, Horacio Pietragalla y Mariel Fernández.

"Si no hay una reacción consciente, racional, más allá de los amores y odios políticos, que haga entender a nuestra sociedad que el camino de conformarse con tan poco, prometiendo alguna vez una vida hermosa... si no se rebelan ante ese destino en el pueblo sólo habrá más desamparó", citó el jefe de La Cámpora a su madre.

Recordó que ella había dicho que "el peronismo se había torcido y que había que ponerlo en el camino correcto". Y siguió: "El problema es que algunos dirigentes ven al peronismo como un camino de acceso al poder y no como una doctrina al servicio del pueblo que lo pone de pie", añadió, en un primer dardo a la interna que sostiene con Axel Kicillof pero también con gobernadores como Raúl Jalil.

Hace una semana, Máximo Kirchner ya había jugado fuerte en la interna peronista: en una entrevista televisiva, aseguró

"Algunos representantes de nuestro partido buscan negar la figura de Cristina. Transformados en consultores y olvidados de ser militantes, sería bueno si creen que pedir la libertad de Cristina no es un capricho, reclamamos su libertad porque es inocente", subrayó este sábado.

"Si alguno piensa que esa mujer que le dio ocho años a la Argentina resta votos, quisiera que me expliquen esos supuestos compañeros si vamos a juntar votos siendo empleados de las mineras y las petroleras en el Congreso, si vamos a juntar votos cuando hay gobernadores, como Jalil, que dio quórum para la reforma laboral que quita oportunidades a los argentinos", siguió, ya con una crítica dirigida al mandatario provincial de Catamarca.

"Estos exmilitantes devenidos en consultores que no organizan una jornada solidaria para paliar el sufrimiento del pueblo, que no marchan, que callan", continuó con sus cuestionamientos.

Hizo una pausa para hablar del apoyo a las Pymes y criticar a Milei porque "enajena todos los días los recursos naturales del país".

"Hace falta hablar claro, sin miedo, porque muchas veces buscan domesticarnos. Y si algo hizo la compañera fue marcarnos un camino. La compañera nunca va a dar la manito, nunca va a mover el rabo con docilidad ni va a hacer el muertito ante el poder económico. No lo hizo, no lo hace y nunca jamás le han arrancado una decisión y una palabra en contra de su pueblo", añadió con retórica ricotera.

El mensaje directo a Kicillof: "Está claro quién debe ser la conducción"

Después llegó el dardo contra Axel Kicillof. "Creo que está muy claro quién debe ser la conducción de este proceso político del cual cantan ustedes. Muchas veces algunos pusieron en duda la conducción una vez que ella estaba presa, pero cuando estaba libre y se presentó a las elecciones en el PJ, nadie asomó la cabeza", expresó Máximo Kirchner.

"Muchas veces desde la potencia de la pauta mediática, buscan ponernos en lugares que no son ciertos. Nadie más que nosotros quiere la unidad del campo nacional y popular en la Argentina", arremetió desde el acto organizado por La Cámpora. "Pero no son palabras sueltas al viento. Hay una historia que muestra que si hubo alguien en el movimiento nacional y popular que hizo surgiera (la unidad) fue la compañera Fernández de Kirchner, cuando en 2019 cedió la presidencia para que hubiera unidad en el peronismo, cuando algunos ponían cara rara", añadió.

Y concluyó: "Los que todo el día hablan de hacer la unidad, ni siquiera son capaces de ir a verla a San José para decirle 'Compañera, cómo está, necesita algo'. Esa es la verdad".

"Vemos también en la demostraciones de unidad a principio de este año saber haber dado un paso al costado en el PJ provincial, para evitar estúpidas internas a cuatro días de la discusión de la reforma laboral", añadió, en un pase de factura directo al Movimiento Derecho al Futuro de Kicillof, que impulsaba a Verónica Magario como presidenta del PJ de PBA, un lugar que ahora ocupa el gobernador bonaerense tras aquel acuerdo.

"En estos que quieren sindicarnos como agentes de la división subyace una mentira, como también otra mentira más que este espacio político es una fuerza antiempresaria. ¡Mi dios! Si no hay proceso en Argentina que se hayan creado más empresas que entre 2003 y 2015...".

Volvió a criticar el acuerdo con el FMI que hizo el gobierno de Alberto Fernández y repitió no cometer los errores de esa experiencia. "Tenemos que tener la convicción de que no nos vuelva a pasar. Es una de las condiciones para construir la unidad. No sea que lleguemos otra vez al Gobierno y alguien se coma los mocos y después vayamos otra vez para atrás y terminemos con un Presidente aún peor que el actual".

Minutos después, volvió a la carga. "Si nuestra gente no es prioridad, para qué carajo nos presentamos a elecciones. Para qué la vamos de dirigentes. Si tenemos miedo de representar a la gente, demos un paso al costado y dejemos a los que realmente tienen coraje de plantarse", exclamó.

Y después los militantes fueron a San José 1111

Al concluir el discurso de Máximo Kirchner, los militantes caminaron hasta San José 1111. En el lugar había vallas, cámaras, banderas (entre otras, una de Mario Ishii, intendente de José C. Paz) y pasacalles, reclamando libertad para la exvice.

La caminata duró una hora y media. Cuando los militantes se acomodaron en Humberto Primo y San José, a las 18.13 al balcón. Lo hizo con un saco celeste con detalles blancos en las mangas, sobre una camiseta blanca, vestida en sintonía con el Día de la Bandera.

Saludó, señaló hacia abajo, donde uno de los pasacalles rezaba "Para frenar a Milei, Cristina libre y gobernando". Sus seguidores cantaron "Vamos a volver", mientras ella agitaba un brazo alentándolos.

A las 18.29 entró a su casa y comenzó la rápida desconcentración.