Victoria Villarruel y Patricia Bullrich protagonizaron este viernes un momento incómodo en la fiesta por el Día Nacional de España, cuya fecha en realidad es el 12 de octubre. Es el Día de la Hispanidad, por la llegada de Cristóbal Colón a lo que hoy llamamos 'las Américas'".
Ambas funcionarias fueron las más altas autoridades que dieron presente en la recepción que brindó el embajador Joaquín María de Aristegui Laborde. Pero al mismo tiempo, nunca habían quedado tan cerca una de la otra luego de haber protagonizado fuertes choques verbales en el contexto del “divorcio” político entre el presidente Javier Milei y su hermana Karina con la vicepresidenta de la Nación.
Este viernes, después de que el representante del gobierno de Pedro Sánchez ante la Argentina, el embajador Aristegui y el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, dieran sus discursos ante cientos de invitados, los fotógrafos quisieron sacar fotos a todos -lo hicieron- pero también les pidieron a la vice y a la Ministra de Seguridad, candidata a senadora por la Libertad Avanza, que posaran juntas.
A Villarruel se la oyó decir “si ella quiere, sí”, mientras Bullrich no emitió palabra. “No tuvieron tiempo” ni para saludarse, y la corriente fue generando un tumulto por las que ambas quedaron cada vez más separadas.
Entonces, quedaron lejos una de la otra. Cada una con la gente que se les acercaba para pedirles selfies, o una declaración.
A Villarruel este diario le preguntó qué opinaba del rescate financiero que la administración de Donald Trump había anunciado para el gobierno de Milei y dijo que no estaba suficientemente empapada en el tema como para opinar.
Bullrich y Villarruel mantienen un grado de enemistad tras el triunfo libertario porque la vicepresidenta buscaba tener influencia en el área de Defensa y Seguridad, que los Milei le dieron a la actual ministra y candidata.
Después Bullrich se plegó. En julio pasado vivieron una fuerte escalada en el universo virtual de X. La ministra había instado a la vice a dejar de presidir una sesión del Senado que había convocado la oposición para aprobar temas sensibles para la agenda económica del Gobierno. "Levántese, Sra. Vicepresidente" y "No sea cómplice del kircherismo destructor". "No denigre la institución que preside",
La vice respondió acusándola de pertenecer a "orgas terroristas". Y Bullrich contraatacó acusándola de "cómplice" del kirchnerismo.
El embajador De Aristegui Laborde vino a cerrar con su misión la escalada entre Javier Milei y Pedro Sánchez, que nunca hablaron. Tienen muy mal vinculo y hasta tuvieron el uno para con el otro fuertes criticas e insultos. Sánchez hasta retiró a su ex embajadora y finalmente repuso a otro diplomático de carrera.
De Aristegui Laborde tuvo este viernes un discurso en clave positiva, destacó la hispanidad y los fuertes lazos culturales, económicos y comerciales. Además destacó la presencia del presidente de la Xunta de Galicia como "invitado de honor".
De la Cancilleria no había autoridades. Incluso, como el ministro Gerardo Werthein sigue afuera del país, en la ofrenda floral con De Aristegui Laborde de Plaza San Martín lo reemplazó el ministro del Interior Lisandro Catalán, quien envió a la embajada de España al director de Inmigración Juan Francisco de Carli.
Se lo vio al ex embajador ante España, Roberto Bosch, al ex vicecanciller Leopoldo Sahores, tercero en la lista de candidatos a diputados en la lista que encabezó Ricardo López Murphy, también en la recepción. Y al enviado de Werthein, el secretario de embajada Juan Navarro.
Entre los invitados estuvieron también Alejandro Colombo, del Servicio de Inteligencia Argentino (SIA) y su pareja, Laura Turri, directora de Relaciones Institucionales del Teatro Colón. Por cierto, también estaba la máxima autoridad del Colón, su director, Gerardo Grieco. Y empresarios que. nunca le fallan a los españoles, como Martín Cabrales. Y entre muchos otros, al subsecretario de Relaciones Internacionales de la Legislatura, Pablo Garzonio.
Había además varios embajadores, entre ellos el popular embajador de Japón, Yamauchi Hiroshi, cuya misión termina pronto y se irá de embajador precisamente a España. La novedad de esta recepción fue el nuevo embajador de la Unión Europea, Erik Høeg, nacido en Dinamarca, y quien acaba de llegar en lugar del español Amador Sánchez Rico.