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Soberanía y negocios: tras el gesto de Trump, Milei habla en cadena nacional sobre el tema Malvinas

Soberanía y negocios: tras el gesto de Trump, Milei habla en cadena nacional sobre el tema Malvinas

La orden es estricta. Aunque los ministros de Javier Milei saben lo que dirá este jueves en su cadena nacional de las 21 convocada por el tema Malvinas, ninguno puede filtrar información y mantiene el silencio a rajatablas mientras crece la expectativa sobre el sentido del mensaje del Presidente.

La cadena nacional fue anunciada el martes después de que Donald Trump sorprendiera con sus dichos de que podría revisar la posición de los Estados Unidos sobre la soberanía del archipiélago, teniendo en cuenta que hasta la fecha Washington se ha mantenido neutral en términos diplomáticos aunque aceptó siempre de facto esa ocupación. Incluso, durante la guerra anglo-argentina de 1982, Ronald Reagan terminó apoyando a las fuerzas de Margaret Thatcher, que derrotaron a las de Argentina.

Según pudo saber Clarín, Milei grabará su mensaje a la Nación cerca de las 17 horas, cuando regrese de Chile. El mandatario volará a Santiago muy temprano este jueves para participar del Foro Madrid y reunirse con el presidente José Antonio Kast.

Hay especulaciones entre funcionarios con acceso a la Rosada de que Milei podría anunciar que va a pedir una suerte de mediación a Trump para que los británicos se abran a un diálogo sobre la soberanía de las Malvinas, algo que hoy se limita a reclamar ante el Comité de Descolonización de la ONU, y cuyo alcance es débil, aunque simbólico. Londres se niega y pide un derecho a la autodeterminación de los isleños que Argentina no reconoce. En ese sentido, da vueltas la posibilidad de que Milei de luz verde a la participación estadounidense en la base naval integrada que se proyecta hace años cerca de Ushuaia. Washington logró correr de allí a los chinos. Para el caso, importantes mandos militares y funcionarios de Estados Unidos recorrieron la zona en estos dos años.

Otra alternativa que trascendió en las últimas horas apunte a que Milei anuncie sanciones para las empresas que operan en las Malvinas, como Navitas Petroleum, de Israel, y Rockhopper, del Reino Unido. Estas anunciaron que van a sacar crudo del archipiélago en 2028. Sería curioso que el libertario se despache contra dos compañías. Y además, eso eso ya está previsto por la ley desde la gestión de Cristina Kirchner, aunque rara vez se puso en práctica. Son los llamados “obstáculos” a la pesca y los hidrocarburos que Londres pide levantar.

Están vigentes pero no se aplican. Podría encontrarse otro agujero legal que es denunciar a las empresas en organismos internacionales. Un grupo de ex combatientes de La Plata ya lo inició. O se podría, por el contrario, tomar las sanciones como moneda de cambio en una negociación y ofrecerle a los británicos levantarle los obstáculos a cambio de conversaciones que deriven en la discusión de soberanía, impedida por el llamado "Paraguas de Soberanía" de Carlos Menem y los británicos.

Cualquiera sea el anuncio, la cadena de Milei despertó expectativas nacionales con un tema de alta sensibilidad popular en el contexto que la Argentina reclama al Reino Unido la soberanía de las Islas Malvinas, las Georgias del Sur y las Sandwich del Sur desde la ocupación británica de 1833. Ambos paises se enfrentaron en una guerra en 1982.

El lunes, desde la Casa Blanca, cuando le preguntaron si era cierto -como en abril pasado informó Reuters en base a un email filtrado del Pentágono, y el viernes The Telegraph- que su administración estaba revisando su política hacia las Islas como parte de una estrategia de presión al Reino Unido por otras cuestiones, Trump disparó: “Siempre la reviso. Es así con todas las posiciones. Esa es solo una de muchas”.

El martes, Milei dijo de su principal aliado, sostén político y financiero: "Ayer pasó algo muy fuerte respecto a la causa más importante y sagrada que tenemos los argentinos”. Ese día se despachó por X con insultos contra quienes criticaron su cadena nacional de este jueves.

Milei mismo elevó mucho las expectativas. Dicen que bajo la influencia de una estrategia comunicacional nacionalista de su asesor Santiago Caputo, quien opina por X con optimismo que "Inglaterra es el pasado" y "Argentina el futuro". Basta con ver el furor que causó en los argentinos la valentía de los jugadores de la Selección Nacional cuando, tras el triunfo ante Inglaterra en el Mundial de Futbol de Estados Unidos, desplegaron una tela con la leyenda "Las Malvinas son argentinas".

Milei viene siendo golpeado por la baja en el interés sobre su agenda en redes sociales, principal sostén de su campaña electoral y de su triunfo en noviembre de 2023. No está pudiendo imponer temas, en contraste con una baja palpable de su popularidad y la suba de reclamos económicos muy fuertes. Para el caso, el presidente de la UIA, Martín Rapallini, advirtió este miércoles sobre la baja dramática en la actividad fabril. Lo dijo en el Día de la Industria Nacional.

El canciller Pablo Quirno afirmó este miércoles que existen posibilidades de avanzar en el reclamo de soberanía sobre las Malvinas, tras las declaraciones del presidente estadounidense. “Siempre hay chances, siempre estamos más cerca", respondió Quirno a preguntas de la prensa sobre la posibilidad de que Argentina recupere el control del archipiélago, administrado por el Reino Unido, antes de disertar en la conferencia de ultraderecha 'Vientos del Cambio'.

Desde que las fuerzas británicas, al mando del capitán John James Onslow, desalojaron por la fuerza a la administración y al Gobierno de la Confederación Argentina el 3 de enero de 1833, los políticos argentinos intentaron recuperar las Islas del Atlántico Sur por todas las vías posibles. Con la paz, con la guerra y con la diplomacia.

Trump no necesariamente está tomando partido por la Argentina en Malvinas. Está utilizando Malvinas para presionar al gobierno laborista de Andy Burnham, como lo hizo con su antecesor, Keir Starmer, para que su país eleve el gasto en Defensa en la OTAN, como presionó a otros aliados en su guerra contra Irán, como lo hizo con España.

El republicano también aplica una estrategia en el Atlántico Sur. Quiere asegurarse la presencia para las inminentes explotaciones petroleras que harán británicos e israelíes a partir de 2028. Esa es una obsesión y lo está mostrando al tomar posesión de buena parte del crudo que se saca en la Venezuela que gobierna su aliada Delcy Rodríguez. Y quiere Trump asegurarse el paso del Atlántico Sur a través del Estrecho de Magallanes y del Pasaje de Drake, mientras pelea contra los chinos por el control del Canal de Panamá.

Pero Trump, sobre todo, quiere expulsar por completo a China de una zona en la que había empezado a avanzar con su arrolladora política de presencia e inversiones. Pronto se discutirán, además, asuntos muy sensibles sobre el Tratado Antártico, protocolos que pueden romper su histórica premisa de que sólo sea una región pacífica y científica y pase a ser una zona de explotaciones de recursos. Estados Unidos, China y Rusia juegan fuerte en la zona. Argentina lo mira sólo con el privilegio de su ubicación estratégica, pero sin poder. Más aún, esta fe ciega de Milei en Trump pone a Argentina en una situación ya debilitada y en manos de un protector para obtener ventajas. Quizás es sólo asumir una realidad evidente, en la que la oposición resiste, pero es responsable.

Otro apoyo a Milei en la causa Malvinas proviene de Israel. Pero se trata de una cruzada de los Netanyahu contra el Reino Unido, que critica sus acciones en Gaza y apoya a los palestinos. El primer ministro israelí manda a dar los mensajes a su hijo, que no es funcionario. Su gobierno sostiene que no puede presionar a Navitas en Malvinas porque es una empresa privada.

Milei está ante una oportunidad diplomática que ningún gobierno argentino había tenido en mucho tiempo. Pero también se trata de gestos personales de un presidente a otro, el de Trump a Milei, y no el fruto de negociaciones profundas que llevan tiempo, entre dos Estados. Por lo tanto, la ganancia puede ser tan efímera como como la oferta.