Tras el por el diputado de Unión por la Patria, Juan Grabois con legisladores libertarios en el plenario de comisiones que discutía el proyecto de Defensa de la Soberanía -situación que incluyó insultos y forcejeos- el oficialismo presentó un proyecto para excluirlo de la Cámara.
El proyecto de resolución firmado por la libertaria Silvana Giudici propone "excluir del seno de esta H. Cámara al Diputado Nacional Juan Grabois por desorden de conducta en el ejercicio de sus funciones en los términos del artículo 66 de la Constitución Nacional", por lo ocurrido el miércoles en la reunión de las comisiones de Defensa, Legislación Penal y Relaciones Exteriores.
"Expresó agravios en forma reiterada a las autoridades del plenario, a sus pares y a los presentes con expresiones injuriosas y descalificativas, incitando a la confrontación física y provocando la interrupción definitiva de las comisiones", sentencia el texto.
Citan el artículo 66 de la Constitución Nacional, el cual establece que "cada Cámara hará su reglamento y podrá con dos tercios de votos, corregir a cualquiera de sus miembros por desorden de conducta en el ejercicio de sus funciones, o removerlo por inhabilidad física o moral sobreviniente a su incorporación, y hasta excluirle de su seno".
El día del escándalo, Giudici acusó a Grabois de intentar aplicar "violencia institucional" a través de un pedido de juicio político a la Corte Suprema.
Por su parte, otro diputado nacional de Provincias Unidas, el rionegrino Sergio Capozzi, también presentó un proyecto de ley que apunta a que el cuerpo considere su exclusión en los términos del artículo 188 del Reglamento de la Cámara baja, que es el que regula las sanciones disciplinarias.
Propone la creación de una comisión especial de cinco miembros que "deberá investigar los hechos, determinar su entidad y formular una recomendación fundada sobre la procedencia de la exclusión solicitada o de otra medida disciplinaria, dentro de los treinta días corridos de su constitución".
El dictamen final al que arribe la comisión deberá "contener una determinación precisa de los hechos acreditados, su encuadre constitucional y reglamentario y una valoración expresa de la proporcionalidad de la medida recomendada".
La presión contra Grabois desde el Parlamento se da en el mismo día en que por violación de domicilio y resistencia a la autoridad, en el marco de la toma del Instituto Perón, ocurrida el 7 de junio del año pasado. También ratificó un embargo de $5 millones.
Desde el peronismo hablaron de "persecución judicial y política". "Ayer: horas y horas de estigmatización contra Juan Grabois. Hoy: la Cámara Federal Porteña le confirmó el procesamiento por defender el Instituto Juan D. Perón el 5 de junio de 2025. Todo casual. (...)Estos son los jueces que deciden sobre la vida, la libertad y la propiedad de las y los argentinos.Otro episodio de persecución judicial y política. Lamentable y condenable", lo defendió el jefe de a bancada de UP, Germán Martínez.
Cómo fue el escándalo de Grabois en el Congreso
Las tensiones en el plenario de comisiones del miércoles comenzaron cuando hablaba Myriam Bregman y el oficialista Jairo Guzmán (Santa Cruz), la interrumpía para cuestionarla.
En ese momento, Juan Grabois se levantó de su silla, recorrió un pasillo y encaró a Guzmán con quien hubo cruce de insultos. Pero la situación se complicó cuando el diputado opositor llegó hasta el lugar en el que estaba el libertario Carlos Zapata, quien presidía la reunión y le reclamó que interceda para poner orden y controlar al legislador oficialista.
"Manga de chorros, sorete de mierda, vendepatria", disparó el diputado K mientras se alejaba del estrado de la presidencia y el tucumano Gerardo Huesen (LLA) reaccionó llamándolo "enano". En esa instancia, el dirigente social lo desafió que se lo diga en la cara y el tucumano, descontrolado, comenzó a gritarle "cagón".
Aunque después se apaciguaron los ánimos, la reunión terminó en escándalo, ya que al momento de la intervención de Grabois, la oficialista Juliana Santillán lo acusó de estar leyendo su discurso. "No estoy leyendo, tontita", le respondió el diputado.
Nuevamente empezaron los cruces Zapata le apagó el micrófono a Grabois que terminó gritándole: "Dejá de apagarme el micrófono, facho de mierda". Después de eso Zapata dijo que en esos términos no podía seguir la reunión y la dio por terminada.
Esa misma noche, en diálogo con TN, Grabois aseguró que "si esto fuera un problema de modales Milei no sería Presidente". Aseguró representar "a un montón de gente que está enojada" y que no se va a "dejar correr por esa banda de sinvergüenzas", declaró.
"No me voy a quedar callado, mientras venden el país. Algunos pensarán que como me manejo hago papelones, y otros pensarán que defiendo la postura de ir en contra de este plan de deshumanización", sentenció.
Antecedentes
La última vez que el Congreso echó a un legislador fue en diciembre de 2024 cuando el Senado expulsó al peronista entrerriano Edgardo Kueider sin esperar el resultado de la investigación por haber sido descubierto in fraganti en la Triple Frontera con millones de dólares, pesos argentinos y guaraníes sin declarar.
De ese momento hasta la fecha se presentaron otros proyectos para echar a legisladores. Algunos presentados por la oposición contra José Luis Espert, en medio de la investigación por sus vínculos con Fred Machado mientras que a principio de este año LLA pidió expulsar a la legisladora de Unión por la Patria Florencia Carignano, por desconectar micrófonos de la consola en plena sesión.
DS