El ahora histórico choque diplomático abierto con Brasil por Javier Milei durante su viaje a San Pablo sumó un nuevo capítulo en la tarde del domingo. Tal como anticipó Clarín, primero, el gobierno brasileño decidió llamar a consultas a su embajador en Argentina, Julio Bitelli, al considerar como una "afrenta" los el sábado desde San Pablo contra su colega brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva.
Más tarde, supo Clarín de fuentes oficiales, el embajador argentino en Brasilia, el diplomático Daniel Raimondi, fue llamado este domingo por Itamaraty, la cancillería vecina para entregarle una dura protesta. Esa decisión se produjo después de las nuevas declaraciones de Milei tras la final del Mundial de fútbol.
Ambas decisiones fueron confirmadas posteriormente en un duro comunicado del gobierno brasileño. "No hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el Jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el Pueblo brasileño. Es especialmente lamentable que ese episodio infamante involucre al presidente de un país con el que Brasil mantiene 203 años de amistad y cooperación y que tiene, en Brasil, su principal socio comercial", indicó el texto oficial.
Allí también se mencionó que el canciller Mauro Vieira convocó al embajador Raimondi "para transmitirle la repulsa del Gobierno brasileño a los improperios emitidos por el Presidente Javier Milei durante su visita privada a São Paulo, el 25 de julio, y cobrarle explicaciones sobre el comportamiento del mandatario argentino en territorio brasileño". Además, el comunicado remarcó que por determinación de Vieira el embajador brasileño en Buenos Aires "fue llamado a consultas a Brasil este domingo". Clarín supo de fuentes diplomáticas que las autoridades del vecino país evalúan otras medidas frente al conflicto diplomático generado a partir de los dichos de Milei.
El libertario llamó "ladrón" y hasta "basura socialista" al jefe de Estado brasileño durante un acto en San Pablo, al que viajó para apoyar al derechista Flávio Bolsonaro como candidato a presidente por el Partido Liberal en competencia contra el líder del PT para los comicios del 4 se octubre.
No se recuerda en democracia una crisis como esta con insultos como los que profirió Milei a Lula el sábado en Brasil.
Las tensiones seguramente repercutirán en la misión del embajador Raimondi, diplomático de larga trayectoria y perfil bajo. Aún no se tomó decisión de cómo repercutirá en la misma. Y tampoco con la misión del cónsul en San Pablo, Luis María Kreckler, que tiene mala relación con el gobierno del PT, pero también la tuvo con Jair Bolsonaro porque era miembro del gobierno de Cristina Kirchner. Fue su embajador en Brasilia.
Kreckler armó la visita de los Milei a San Pablo. Y había preocupación en Buenos Aires por su situación, ya que si bien en la llegada de los hermanos Milei y de Quirno a la convención del Partido Liberal donde se lanzó la candidatura de Flavio Bolsonaro -y donde el argentino emanó sus insultos- no aparece en primera línea, se estima que estuvo en el público, lo que no pudo confirmar este diario porque quieren cuidarlo.
En el acto en de cierre de la Exposición Rural este domingo, se lo vio al canciller Pablo Quirno muy simpático con la gente, pero mirando preocupado su teléfono celular todo el tiempo, aún mientras Milei daba su discurso. En Brasilia señalaban este domingo sobre Milei, que viajó acompañado por su hermana Karina y por el canciller: "No tiene idea de lo que es ser Presidente y no tiene códigos".
"En un viaje privado, logró ofender a los Poderes Ejecutivo, Judicial y al pueblo brasileño, algo nunca visto en décadas de relación bilateral. Ni en los momentos de rivalidad entre los gobiernos militares hubo nada siquiera similar", dijeron a Clarín fuentes consultadas en Brasilia.
Se referían también a los insultos y malas palabras proferidas por Milei contra el juez del Tribunal Supremo Federal, Alexandre de Moraes, que le prohibió al ex presidente Jair Bolsonaro recibir la visita del libertario entre otros en estos días de campaña electoral.
Bolsonaro padre cumple en prisión domiciliaria una pena a 27 años de cárcel por encabezar un intento de golpe de Estado en enero de 2023 contra Lula.
Milei llamó a De Moraes "basura calva" y hasta fue repudiado por el presidente del máximo tribunal de Brasil, Luiz Edson Fachin.
También lo criticó duramente parte del gabinete de Lula por insultar al mandatario.
Acompañado por Quirno y el cónsul en San Pablo, Luis María Kreckler, para darle más envergadura a una visita muy polémica e inédita para un jefe de Estado a un país que está en campaña electoral, las fuentes de Cancillería intentaron equiparar el viaje de Milei a apoyar al primogénito de Bolsonaro con el que hizo a Lula a Cristina Kirchner en julio de 2025.
La ex presidenta ya estaba en prisión domiciliaria acusada por hechos de corrupción. Pero entonces la cancillería brasileña se apartó y tomó distancia de lo que consideró una visita privada.
A su vez Lula, que mostró desde primera hora una inclinación anti Milei, lo trató siempre con respeto. Sin gritos o insultos.
Llamar a consultas a un embajador es parte de la batería de medidas diplomáticas que contemplan los gobiernos para expresar una molestia ante consultas. En ese caso, Bitelli, debería volver. Y en Brasil estuvieron astutos porque expulsar a Raimondi se les podría volver en contra y tampoco quieren darle tanta importancia al asunto. Hay otras medidas, como las notas de protesta que se mandan británicos y argentinos en el conflicto de soberanía por las Malvinas. O las que mandaron los colombianos contra Milei ante de las llamadas a consulta de embajador que hubo por la crisis con Gustavo Petro.
Hay otras medidas que también van escalando como la del retiro de embajadores. Eso es lo que hizo Pedro Sánchez con la embajadora María Jesús Alonso Jiménez en 2024. Ella fue directamente retirada de la Argentina cuando el libertario llamó corruptos a Sánchez y a su esposa en un acto en Madrid del partido ultraderechista Vox. Hay ruptura diplomática declarada, o no declarada y cierres de embajada como lo que ocurrió entre la dictadura de Nicolás Maduro y Milei. Lo curioso de todo esto es que pese a todos los insultos que profiere, salvo con Irán a pedido de Israel, Milei nunca correspondió con llamadas a consultas o expulsiones de diplomáticos o embajadores.
En lo que fue la primera crisis entre Lula y Milei cuando el libertario asumió el poder y aún llamaba "socialista", "comunista" "envenenado" y "corrupto" al líder del PT la ex Diana Mondino afirmó que Argentina «jamás interferirá» en los asuntos de Brasil. Fue una declaración ocurrió el 15 de abril de 2024 durante una visita oficial a Brasilia, donde se reunió con su par brasileño Mauro Vieira.
En su momento, el embajador Bitelli estuvo en Brasilia hacia 2024 pero fue para intercambiar informaciones sobre el momento de la relación bilateral en momentos en que Milei estuvo en Camboriú acompañando a los Bolsonaro en una cumbre de los conservadores de la CPAC, que también acompaña Donald Trump.
SMB